Cortina de agua por la fachada
Si al llover fuerte el agua se derrama por delante del canal formando una lámina sobre el revoco, o la sección está obstruida o el canal ha perdido la pendiente.
Retiramos hojas y sedimento, comprobamos la pendiente del canal y probamos la evacuación con agua antes de irnos. También reparamos uniones que gotean, tramos picados por la corrosión y montamos canalón nuevo en aluminio, zinc o PVC en Reus y todo el Baix Camp.
Un canalón cuesta poco de limpiar y muchísimo de ignorar. Es, de todos los servicios que ofrecemos, el que mejor relación tiene entre gasto y daño evitado. Cuando el canal se llena de hojas y sedimento, el agua deja de bajar por el bajante y cae en cortina por la fachada, empapando el revoco justo en la zona donde peor se seca. En pocos inviernos aparece el verdín, después el desconchado y, si el agua encuentra una fisura, acaba dentro.
Además, un canal obstruido retiene bastante peso. Con agua estancada, barro y vegetación, los ganchos ceden, el canalón se descuelga y pierde la pendiente definitivamente. A partir de ahí ya no hay limpieza que lo arregle: hay que recolocarlo o sustituirlo. Si el agua ha llegado a colarse dentro, limpiar el canal ya no basta: hay que localizar por dónde entra el agua.
Retiramos manualmente hojas, ramas, barro y nidos, y aspiramos el sedimento fino que queda pegado al fondo, que es el que va reduciendo la sección sin que se note. Después comprobamos que el agua corre hacia el bajante y no se queda embalsada en ningún tramo.
Terminamos siempre con prueba de agua. Es la única manera de saber si el canal evacua de verdad o si simplemente parece limpio.
Los goteos rara vez vienen del canal en sí sino de las uniones, donde el material dilata y contrae cada día del año. Un sellado que lleve diez años puesto ha perdido elasticidad casi con seguridad.
Sustituimos el sellante por uno de poliuretano compatible con el material, reponemos ganchos vencidos y corregimos la pendiente cuando el canalón se ha descolgado. Si la corrosión ha perforado el fondo en varios puntos, sustituir el tramo sale más barato que ir parcheando cada temporada.
Cuando el conjunto ya no admite más reparaciones, montamos canalón nuevo dimensionando la sección según la superficie de cubierta que tiene que evacuar, no según lo que había antes. Es un detalle que se pasa por alto a menudo y que explica muchos desbordamientos en canalones aparentemente limpios.
Trabajamos con aluminio lacado, que es la opción más equilibrada, con zinc cuando el edificio lo pide estéticamente y con PVC en anexos y construcciones auxiliares. Colocamos los ganchos con la separación que marca el material y dejamos la pendiente comprobada con agua. Si el alero está deteriorado o faltan piezas de teja, lo abordamos junto con la reparación del faldón y sus remates.
El canal solo es la mitad del sistema. Si el bajante está obstruido o descarga sobre el pavimento sin conexión a la red de pluviales, el agua se acumula al pie de la fachada y termina subiendo por el muro. Cuando eso lleva años ocurriendo, el daño ya no se corrige desatascando: pasa a ser una humedad ascendente en el muro.
Revisamos codos, abrazaderas y el punto de descarga, y desatascamos la conducción cuando la obstrucción ha bajado desde el canal. En edificios entre medianeras conviene mirar también las juntas del bajante, porque una fuga ahí moja la pared interior sin dar la cara por fuera.
En Reus y el resto del Camp de Tarragona el patrón es siempre el mismo. Pasamos meses con muy poca precipitación y después llegan episodios de otoño que descargan en unas horas lo que no ha caído en toda la temporada. Un canalón que ha ido acumulando suciedad durante el verano seco no tiene ninguna posibilidad de tragar ese caudal.
De ahí que ofrezcamos revisión preventiva a finales de verano y comienzo de otoño, antes de que llegue el primer temporal serio. Es una intervención rápida y económica que evita la mayoría de avisos urgentes que atendemos después.
En viviendas con plátanos, moreras o pinos cerca, la caída de hoja obliga a una segunda pasada ya avanzado el otoño. Lo valoramos en la primera visita según lo que haya alrededor.
Casi nadie sube a mirar el canal. Por suerte, un canalón que ha dejado de evacuar bien avisa desde abajo, y las señales se ven a pie de calle si sabes dónde mirar.
Si al llover fuerte el agua se derrama por delante del canal formando una lámina sobre el revoco, o la sección está obstruida o el canal ha perdido la pendiente.
Una banda de verdín o moho en el revoco justo debajo del canalón indica que ese punto lleva mojándose temporada tras temporada.
Cuando crecen hierbas o brotes es que hay una capa de sustrato acumulada. En ese punto el canal ya no es un canal, es una jardinera.
El sellante de las juntas pierde elasticidad con los años. Un goteo permanente en el mismo punto suele preceder a la caída del tramo.
El peso del agua estancada y el barro vence los ganchos. Una vez perdida la pendiente, ninguna limpieza de canalones lo devuelve a su sitio: hay que recolocarlo.
Si el bajante descarga al pavimento sin conexión a la red, el agua se acumula contra el muro y acaba subiendo por él.
Con dos de estas señales ya merece la pena revisarlo. Con cuatro, lo más probable es que además de limpiar haya que reponer ganchos o corregir la pendiente.
No damos por terminada una limpieza sin comprobar que el canal evacua. Un canalón que parece limpio puede seguir embalsando.
Al instalar calculamos la sección según los metros de cubierta a evacuar. Repetir la medida anterior es lo que provoca desbordamientos.
Escalera, andamio o plataforma según la altura, sin depender de alquileres para fijar fecha.
Si el canalón ya no da más de sí te lo decimos, en lugar de venderte una limpieza que habrá que repetir en tres meses.
Nos desplazamos por Reus y municipios cercanos sin coste. Medimos los metros lineales y comprobamos la altura y el acceso.
Escalera, andamio o plataforma según lo que exija la fachada, con la zona de trabajo señalizada.
Extracción manual de la materia gruesa y aspiración del sedimento fino, con recogida en cubo para no ensuciar la fachada ni el jardín.
Comprobación de ganchos, uniones, pendiente y bajantes, anotando lo que convendría reparar.
Verificamos la evacuación, retiramos los residuos y te informamos del estado real del sistema.
Si vas a sustituir el canalón, el material condiciona el precio, la duración y hasta el mantenimiento posterior. No hay uno mejor en abstracto; hay uno adecuado a cada caso.
| Material | Duración orientativa | A favor | En contra | Cuándo lo recomendamos |
|---|---|---|---|---|
| Aluminio lacado | 25-40 años | No se corroe, ligero, admite muchos colores y permite fabricación continua sin uniones | Se abolla con facilidad ante un golpe | Opción por defecto en vivienda unifamiliar. Es la más equilibrada |
| Zinc-titanio | 50-80 años | El más duradero, desarrolla pátina protectora y encaja estéticamente en edificios con valor arquitectónico | El más caro y exige soldadura y mano experta | Cascos históricos y rehabilitaciones donde el planeamiento marca el material |
| PVC | 10-20 años | El más económico, ligero y de montaje rápido | La radiación solar lo vuelve quebradizo y dilata bastante, lo que castiga las uniones | Anexos, garajes, casetas y construcciones auxiliares |
| Cobre | Más de 80 años | Prácticamente eterno y de acabado muy noble | Coste elevado y riesgo de sustracción en zonas aisladas | Proyectos singulares y edificios protegidos |
| Acero galvanizado | 15-25 años | Resistente al impacto y de coste contenido | Se pica desde los cortes y las fijaciones; el ambiente salino lo acelera | Naves e industrial. Poco recomendable cerca de la costa |
En Cambrils, Salou o Vila-seca el ambiente salino acorta de forma notable la vida de los elementos metálicos, sobre todo del acero galvanizado y de las fijaciones. Ahí compensa subir de gama en el material y, sobre todo, usar tornillería inoxidable: falla antes el gancho que el propio canalón.
Es de los servicios más asequibles que hacemos, y el que mejor relación tiene entre lo que cuesta y lo que evita. Lo que marca el precio no es tanto la suciedad como los metros lineales y la altura a la que hay que trabajar.
| Tipo de trabajo | Nivel | Qué mueve el precio |
|---|---|---|
| Limpieza en planta baja o primera altura | Económico | Metros lineales y acceso con escalera |
| Limpieza con plataforma o andamio | Económico – Moderado | Altura, ocupación de vía pública y montaje |
| Desatasco de bajante | Económico – Moderado | Localización de la obstrucción y longitud de la conducción |
| Reparación de uniones y reposición de ganchos | Moderado | Número de puntos y estado general del canal |
| Sustitución de tramo | Moderado | Metros a sustituir y material existente |
| Instalación completa de canalón y bajantes | Moderado | Material elegido, desarrollo y número de bajantes |
Hay un mínimo de servicio por desplazamiento, así que si tienes varios trabajos pendientes conviene agruparlos en una misma visita.
Pedir presupuesto de limpiezaLo que llena un canal depende mucho de lo que haya alrededor. Repasamos zona por zona qué tipo de residuo predomina y con qué frecuencia conviene intervenir.
Edificios entre medianeras con canal perimetral compartido y bajantes empotrados. La suciedad viene sobre todo de palomas y sedimento urbano, no de hoja. Suele bastar una pasada anual.
Zonas con plátanos y moreras en la vía pública, donde la caída de hoja de noviembre llena el canal en cuestión de semanas. Aquí recomendamos dos intervenciones al año.
Casas de pueblo con canalón de obra o de chapa antigua, muchas veces sin pendiente definida. La limpieza casi siempre destapa tramos que conviene sustituir.
Viviendas rodeadas de pino y encina, con abundante acícula. Es el residuo más problemático: forma una capa compacta que no arrastra el agua y hay que aspirar.
Ambiente salino y muchas segundas residencias. Conviene programar la revisión de septiembre aunque la casa esté cerrada: es cuando aún se puede intervenir antes del temporal.
Bloques con canal perimetral largo y varios bajantes. Se contrata desde la comunidad y se resuelve en una sola visita con plataforma.
En el resto de municipios del Baix Camp trabajamos con normalidad y sin cargo de desplazamiento. Si tienes varios trabajos pendientes, agruparlos en una misma visita reduce bastante el importe.
Una vez al año como norma general, y dos si hay árboles de hoja caduca cerca. En viviendas rodeadas de plátanos, moreras o pinos, el canal se llena mucho más rápido de lo que la gente supone: basta una temporada para reducir la sección a la mitad. Si no recuerdas cuándo se limpiaron por última vez, la respuesta casi siempre es que toca.
Finales de verano y principio de otoño, antes de los primeros episodios de lluvia intensa. Aquí la precipitación se concentra mucho, así que llegar con el canal limpio a ese momento es lo que marca la diferencia entre una tarde de lluvia normal y una cortina de agua bajando por la fachada. En casas con arbolado, una segunda pasada cuando ha terminado la caída de hoja completa el ciclo.
El aluminio lacado es la opción más equilibrada para vivienda: aguanta bien, no se corroe y admite muchos acabados. El zinc es más duradero y estéticamente más noble, adecuado en edificios de cierto valor arquitectónico, pero es también el más caro y exige un montaje más cuidadoso. El PVC es la opción económica y funciona razonablemente en anexos y construcciones auxiliares, aunque sufre más con la radiación solar y acaba volviéndose quebradizo.
Depende de cuántos puntos tenga. Una perforación aislada se resuelve con parche y sellante sin problema. Cuando la corrosión ha atacado el fondo en varios tramos, parchear es empezar una rueda que se repite cada temporada, y sustituir el tramo resulta más barato a la primera. Al revisarlo te decimos en cuál de las dos situaciones estás y por qué.
Por metros lineales, con un mínimo de servicio que cubre el desplazamiento y el montaje de medios. Ese mínimo es la razón por la que sale a cuenta agrupar trabajos: si además de la limpieza necesitas reponer un par de ganchos o revisar el bajante, hacerlo en la misma visita apenas incrementa el presupuesto.
Se calcula a partir de los metros cuadrados de cubierta que evacuan a ese canal y de la intensidad de lluvia de la zona, no copiando la medida de lo que había. En el Camp de Tarragona el dato que manda no es la lluvia media anual, que es baja, sino la puntual: un episodio de otoño puede descargar en una hora más que varios meses juntos. Por eso aquí conviene dimensionar con holgura, y por eso vemos tantos canalones limpios que desbordan igual: la sección se quedó corta desde el día del montaje.
Sí, y suele salir bastante más a cuenta que contratarlo por escaleras separadas. En un bloque, el canal perimetral y los bajantes son elemento común, así que la limpieza corresponde a la comunidad y se contrata de una vez para todo el edificio. Preparamos el presupuesto en el formato que necesita el administrador para llevarlo a junta, con los metros lineales medidos y el estado de cada tramo documentado con fotografías.
Ayudan, pero no eliminan el mantenimiento. Frenan bien la hoja grande y evitan los atascos más aparatosos, aunque el sedimento fino y las semillas siguen pasando y acaban formando una capa en el fondo. Además, mal colocadas pueden hacer que el agua salte por encima del canal en lluvia fuerte. Las recomendamos en casos concretos, sobre todo bajo arbolado denso, siempre con la advertencia de que reducen la frecuencia de limpieza pero no la sustituyen.
Si no lo recuerdas, seguramente toca. Pasamos a verlo sin coste por Reus y el Baix Camp y te decimos si basta con una limpieza o hay algo más que atender.
Te damos una valoración sin coste ni compromiso. Si es urgente, mejor llámanos.
Lunes a sábado, 8:30–14:00 y 14:30–21:00
Urgencias por filtraciones todos los días del año
Reus y todo el Baix Camp. También Cambrils, Salou, Tarragona, Vila-seca y Valls, sin coste de desplazamiento.